10 de set de 2009

La Verdad sobre Cuba


Parte da Homilia pelo Cardeal Jaime Ortega Alamino, arcepispo de Havana - Ler completo no hildamolina.blogspot.com

Cuánto debemos rogar a la Virgen María de la Caridad que indique a los hombres y mujeres de nuestro pueblo el sendero que los lleva a Jesús, porque el encuentro con Jesús será para los cubanos reencontrarnos como pueblo, redescubrir los valores cristianos dormidos, pero latentes, en la conciencia colectiva del pueblo cubano y en muchos hermanos nuestros, y podremos así reemprender o comenzar la práctica de las virtudes personales y sociales que hoy parecen estar ausentes.


En pocas páginas de un mismo periódico pude leer tres artículos que se referían al estado decadente de las personas en nuestra sociedad: jóvenes sin camisa que suben a los ómnibus, mujeres que se quejan de las críticas de algunas personas porque ellas exhiben su vientre y no dicen nada a los hombres que van con el torso desnudo. Y ambas cosas son deplorables. Otro artículo decía que una abuela explicaba que jamás un hijo de ella se sentó a la mesa a comer sin camisa, y esto es hoy tan frecuente… Otra periodista relata que en una guagua en que iba con sus dos hijas menores entró un grupo grande de jóvenes descamisados con un talante violento y sin querer pagar. Ella sintió miedo y abrazó junto a sí a sus dos hijas. Hasta aquí he hablado sólo de lo externo, de la manera de presentarse, no de los hechos violentos reales que van desde poner música ensordecedora, hasta asesinar a un sacerdote para robarle, pasando por peleas, violencias familiares, vida sexual desenfrenada, abuso de las bebidas alcohólicas por parte de los jóvenes, desprecio a la ancianidad y descompromiso social

Seguro que en los noticieros del mundo que tomaron hoy la procesión de la Virgen de la Caridad en La Habana , como cada año, aparecerán en los balcones y azoteas, y aún en la misma acera, hombres y aún mujeres semidesnudos ante la imagen de María de la Caridad que pasa frente a ellos. A veces nos parece retornar a un primitivismo salvaje. No es el aspecto urbano lo peor de Centro Habana. Créanme que en los videos de otros años los edificios y casas no lucen tan mal, es el paisaje humano el que aparece verdaderamente deteriorado. Y no es sólo que el paisaje visible de los hombres y mujeres luzca así. Esto es más bien un síntoma del desarreglo interior que se ha instalado en el cubano de hoy. En la mayoría de los casos no hay odio ni desprecio en algunos modos de actuar, ni ningún otro sentimiento malo, sino un vacío de valores, una falta de delicadeza, un vivir sin pensar, que puede estar generando una extraña cultura de la vaciedad, de la nada. Descubrimos en ello un hombre y una mujer no motivados desde lo profundo para actuar y vivir personal y socialmente de forma constructiva.

Claro que no es la Iglesia la única preocupada por estas cosas, pero lo que la fe cristiana puede ofrecer para mejorar la sociedad es la renovación del ser humano. Para esto se necesita una motivación profunda que haga a los hombres y mujeres de hoy, especialmente a los jóvenes, capaces de hallar un sentido para sus vidas, de ir por la vida con esperanza y llenar sus corazones con sentimientos de fraternidad y amor. Esta es la verdadera religión, la que propone y favorece actitudes de sinceridad, de decencia y de amor, no de violencia y aflicción, la que llena al ser humano de valor y fortaleza para enfrentar las dificultades, la que alegra el corazón y colma de paz el alma, al sabernos amados por Dios. .

Si nos transformamos de ese modo, cambia la vida familiar y el comportamiento social y seremos aquellos cubanos acostumbrados a sentirnos siempre miembros de una gran familia. Todo esto es muy difícil de lograr cuando vivimos sin fe en Dios. Por eso pedimos a la Virgen de la Caridad , Madre de todos los cubanos, en el día de su fiesta, que Ella nos conduzca de la mano hasta Jesús, hasta Dios, para que el milagro del amor en el seno de la familia, en el vecindario, en la calle, sea el distintivo de todos los cubanos y sea también signo de que en lo profundo de nuestro ser algo se transforma, algo cambia, porque ha surgido la ESPERANZA.

Virgen de la Caridad , ruega por nosotros

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